«Hay un nido de tero justo debajo de la habitación matrimonial», nos dijo la dueña de la cabaña como bienvenida. … Más
Un despacho de frecuencia inesperada, pero también un archivo, de esos objetos perdidos que andan yirando por ahí: un libro, una película, cartas, una reflexión, fotos de un viaje, una obra de teatro, una serie, una idea.