I❤️New York

Despotrico contra la visa (¿quién se creen que son?), contra el consumo yankee, la banderita en todas partes, Trump y la mar en coche, pero termino subiendo al avión (¡obvio!) y viajo por primera vez a la magnífica e inolvidable ciudad de Nueva York.

Con la intención de dejar un registro de este viaje fabuloso es que comparto acá algunas de las fotos que sacamos, pero también con la ilusión de que algún loco algoritmo haga que alguien que esté armando su itinerario neoyorquino encuentre algún dato que le sirva.

1. Un paseo. Free tour por Lower Manhattan. Me gusta caminar a la deriva pero también me encantan los tours. Es cierto que son una lotería: te puede tocar un guía con menos info que wikipedia, pero también un apasionado del lugar; elijo arriesgarme. En esta oportunidad estuvo muy bien: fueron tres horas de caminata, contó anécdotas bien documentadas, alguna que otra leyenda urbana, compartió lugares donde ir a comer y costumbres neoyorquinas. Paradas principales: el toro de Wall Street (¡fila larguísima para sacarse una foto!), la bolsa, el monumento a las víctimas del 11-S, la capilla de St. Paul, la estatua de la libertad, el World Trade Center.

Sacamos esta foto desde el ferry de Staten Island. Cómo no pensar en Tess McGill, la protagonista de Secretaria ejecutiva (1988), protagonizada por Melanie Griffith, Sigourney Weaver y Harrison Ford.

2. Una librería. Claro que hay que mencionar a Strand (y quedarse leyendo los postit con las recomendaciones de lxs librerxs) y también a Books of Wonder (librería especializada en libros infantiles), pero elijo The Mysterious Bookshop, y es por culpa de una serie: Asesinato en el fin del mundo. La joven Darby Hart (Emma Corrin) es una hacker aficionada a los asesinatos, hija de un padre forense a quien acompaña al trabajo desde muy chica, tiene un vínculo especial con la muerte; nada onda metafísico, más bien cierta cotidianidad y una necesidad de justicia, sobre todo frente a asesinatos de mujeres que quedan sin resolver. Mientras investiga el caso de un asesino serial conoce a otro hacker, Bill Farrah (Harris Dickinson): un personaje bellísimo e inolvidable. Ella escribe esta experiencia, se hace medianamente conocida y entonces un multimillonario (Clive Owen) la invita a un selecto encuentro en un hotel alejado de todo en medio de Islandia. Cada invitado es un referente en su especialidad y tienen en común que están buscando alternativas para habitar este planeta u otros, y bien al estilo Agatha Christie, sucede un crimen en este espacio cerrado. Todo el presente de la serie está bien, un poco pretencioso, el gran hallazgo para mí es la historia del pasado, el vínculo y la investigación que comparten Darby y Bill, todos y cada uno de esos flashbacks son geniales. A esta altura, ¿por qué esta librería, no? Allí empieza la serie, con ella leyendo un fragmento del libro. Y también allí termina, pero no digo más.

un pichi ❤

3. Un museo. Difícil elección, aunque antes quisiera dejar registrado en este blog que el Guggenheim no me gustó nada, sobre todo porque no aclaran que de la colección permanente tienen exhibido muy poco, apenas ocupa una sala, y el resto de los pisos es para la muestra temporaria. En fin, de todas maneras quedé fascinada con el Moma, y bueno, sí, qué perogrullada, pero es tan fantástico, una parada ineludible. Va apenas una muestra. Emocionante verla a Paula en vivo por primera vez (más sobre ella, acá: https://despachodeobjetosperdidos.com/2023/01/10/paula-modersohn-becker/).

4. Un lugar verde. No alcanzó el tiempo para conocer el botánico de NY, que queda en el Bronx, tampoco el de Brooklyn, pero quién te quita lo mirado si caminaste por el Central Park, y lo recorrimos de punta a punta. Cita ineludible para el futuro: volver en primavera.

5. Comidas. No soy muy fan de la comida estilo americano, pero los Marbled Cookie Brownies de Domino´s son impresionantes. Dicen mis hijos y mi marido que el sandwich de pastrami de Katz´s es una maravilla, habrá que creerles, la opción veggie es apenas un sandwich de queso, pero bueno, está señalizada la mesita donde Sally Albright finge un inolvidable orgasmo frente al atónito Harry Burns: motivo suficiente para hacer la visita. También imperdibles los canoli de Caffé Palermo en Little Italy, y estos hot dog de Jongro Rice Hotdog (hay opción veggie: queso recubierto en batatas, delicioso).

6. Un barrio: Un muy buen plan es cruzar el puente de Brooklyn y después caminar por Brooklyn Heights. Si el puente es impactante hoy lo que debe haber generado en 1883, cuando se inauguró. Es muy recomendable la crónica que escribe José Martí cuando es enviado a la inauguración como corresponsal de La América, se puede leer acá.

Así han fabricado, y así queda, menos bella que grande, y como brazo ponderoso de la mente humana, la magna estructura. Ya no se abren fosos hondos en torno de almenadas fortalezas; sino se abrazan con brazos de acero, las ciudades; ya no guardan casillas de soldados las poblaciones, sino casillas de empleados sin lanza ni fusil, que cobran el centavo de la paz, al trabajo que pasa; los puentes son las fortalezas del mundo moderno. Mejor que abrir pechos es juntar ciudades. ¡Esto son llamados ahora a ser todos los hombres: soldados del puente!

Imperdonable sería no mencionar acá a Emily Warren Roebling, quien se convirtió de forma prácticamente secreta en la ingeniera jefa de la obra de construcción del puente, después de que su marido Washington Roebling cayera enfermo. Son muy reveladores los capítulos de la serie The Gilded Age en los que aparece Emily (y creo que también hacen que una serie despareja, que no termina de encontrar el rumbo, levante bastante con este abordaje de hechos históricos poco difundidos).

¡Es un posteo que no va a terminar nunca! Queda la visita al Museo de Historia Natural, la caminata por Queens, ese sucucho en un subsuelo donde escuchamos un quinteto de jazz fabuloso, el partido de los Knicks contra los Boston Celtics en el Madison Square Garden, la Biblioteca Pública, las caminatas por la Quinta Avenida, los recuerdos y referencias constantes a una de las mejores series de todos los tiempos (claro, Mad Men), el museo y memorial del 9/11, los viajes en subte, las historias (y visitas) de ratas, ¡la nieve!…

Deja un comentario