
He construido un jardín como quien hace los gestos correctos en el lugar errado. Errado, no de error, sino de lugar otro, como hablar con el reflejo del espejo y no con quien se mira en él. He construido un jardín para dialogar allí, codo a codo con la belleza, con la siempre muda pero activa muerte trabajando el corazón. [...]
Hoy vi que la santa rita, el jazmín del país, el geranio rosa, la dipladenia blanca, el mburucuyá y la ampelopsis armaron una comunidad con una legislación propia que desde un primer momento me pareció tan hermosa como caótica, y entonces me acordé de este poema de Diana Bellessi sobre el error pero no lo errado, sobre ese lugar otro que me imagino no explorado, aunque presente en mi jardín.