Oso, de Marian Engel

Lou es una joven bibliotecaria que abandona su trabajo para mudarse a una remota isla canadiense. Allí será la encargada de hacer el inventario de libros y objetos de una antigua mansión victoriana que perteneció durante décadas a la familia de un coronel ya fallecido y que no ha dejado herederos. Excepto un oso.

El contacto con la naturaleza genera un cambio en la percepción de Lou, afila sus sentidos, agudiza su sensibilidad. A medida que pasan los días, el vínculo con el oso se vuelve más cercano, más íntimo.

Su pelaje era tan espeso que se le perdía media mano dentro. Le masajeó los encorvados hombros. Sentarse a su lado le daba una extraña paz. Como si el oso, al igual que los libros, conociese generaciones de secretos, pero no sintiera la menor necesidad de revelarlos.

Marian Engel, admirada por escritoras como Margaret Atwood y Alice Munro, construye una novela inolvidable que ocupa un merecidísimo lugar entre los mejores libros de la literatura canadiense de todos los tiempos.

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